Abhyanga es el masaje holístico hindú utilizado hace más de 4000 años para relajar el cuerpo, promover la paz mental y buscar el equilibrio de cada dosha: Vata (aire), Pitta (fuego), Kapha (Tierra).
Este masaje se aplica tras un breve análisis de la constitución de cada persona para poder establecer el tipo de aceites, presión y ritmo de las manipulaciones.
En cada sesión debe tenerse en cuenta, el tipo de piel, el estado anímico, los hábitos de descanso y alimentación, las rutinas habituales de cada persona y establecer con estos datos que dosha principal, Vata (aire), Kapha (tierra) o Pita (fuego), vamos a trabajar y con esa información planteamos el tipo de aceite, la fuerza y presión aplicadas. así como el ritmo de cada manipulación, con el objetivo de restablecer el equilibrio natural de cada cuerpo y su energía.
Es por eso que existen distintos protocolos de una misma denominación de masaje pues, si lo realizamos correctamente se debe personalizar lo máximo posible.
Para realizar un abhyanga, necesitaremos aceite abundante y templado (a unos 37º), utilizaremos una combinación de manipulaciones largas, digitopresiones sobre puntos energéticos y bombeos, logrando así una profunda sensación de serenidad y bienestar al mismo tiempo que limpiamos el cuerpo de toxinas e impurezas.
Su aplicación regular reduce los niveles de estrés, ansiedad y fatiga mental; facilita el descanso y mejora la energía mental y física.
En cuanto a los beneficios físicos, mejora la circulación sanguínea y linfática, promoviendo así la eliminación de toxinas y la correcta oxigenación de los tejidos, así como también aumenta nuestras defensas. Mejora la digestión y la eliminación de los desechos.
Fortalece los neurotransmisores y equilibra las hormonas.
Los aceites utilizados también pueden ser muy variados, pues según la experiencia y formación de cada masajista se pueden aplicar tailams (aceites medicados) o mezclas de aceites vegetales con aceites esenciales que generen una sinergia adaptada a cada necesidad.
Algunos ejemplos de aceites habituales pueden ser:
Para Vata, el aceite de oliva, sésamo o almendras para proporcionar fuerza y elasticidad que nutra bien la piel desnutrida y seca de vata.
Para Pita, el aceite de girasol o de coco a temperatura ambiente para que de frescor y apacigüe Pita.
Para Kapha aceite de mostaza o sésamo templado para aumentar la energía y potenciar el metabolismo de kapha.
Como decíamos antes, en función de los conocimientos del masajista, estos aceites vegetales se pueden medicar con hierbas y especias para aumentar sus beneficios o se pueden utilizar aceites esenciales que potencien los beneficios del masaje.






